Los estudios son lo más importante
En nuestra sociedad existe un concepto erróneo en cuanto al estudio y el deporte, ¿son compatibles los estudios y el deporte?
Los padres solemos tener bastante mano ancha cuando nuestro hijo/a nos pone la excusa de que tiene que estudiar, y que por eso no puede ir al entrenamiento. Hoy tengo muchos deberes o mañana tengo exámen y tengo que estudiar.
A veces somos nosotros mismos los que no les dejamos ir a entrenar porque pensamos que deben estudiar.¿Es esta una actitud correcta?
Partimos de la premisa de que no se le debería permitir faltar a un entrenamiento de su deporte “porque tiene deberes” o “porque mañana hay examen” salvo en ocasiones muy puntuales, y por supuesto, sin convertirse en norma.
A priori esta afirmación puede parecer una contradicción, pero en realidad no lo es, si pensamos que los estudios son lo más importante para nuestros hijos hay que mostrárselo con hechos desde bien temprano y no sólo con palabras. El hecho de que un niño falte reiteradamente a los entrenamientos “porque tiene que estudiar” esta mostrando un problema, y grande. Estos actos demuestran una falta clara de organización en el horario semanal. En edades tempranas este hecho puede pasar desapercibido porque la exigencia escolar y deportiva es mucho menor pero le hará mucho bien que a principio de curso se establezca un horario claro con tiempos de estudio, ocio, deporte, actividades extraescolares,etc.…
La gestión del tiempo es esencial
La pregunta es sencilla: Si un niño no puede ir a entrenar porque al día siguiente tiene examen, y esto ocurre un día tras otro a lo largo de la temporada ¿Qué es lo que esta fallando? ¿el tiempo de entrenamiento o la falta de trabajo previo a ese examen? Desde mi punto de vista está muy claro: La Organización. Si se necesitan 1 ó 2 horas de un entrenamiento para estudiar, es que antes no se ha trabajado lo suficiente.
Un niño o adolescente tiene tiempo para estudiar y practicar su deporte, siempre y cuando sepa administrarlo y ser eficiente en su uso. Ser eficiente utilizando el tiempo significa aprovecharlo al máximo y sacarle el mayor rendimiento posible cuando se hace algo.
El tiempo aplicado al estudio en casa también es importante. Mantener la concentración a partir de los 45 minutos es complicado, conviene hacer descansos. Pero como he comentado anteriormente, lo importante es estudiar con eficiencia mientras se hace. Si el niño/adolescente, se distrae con mucha frecuencia, no está aprovechando el tiempo.
Salvo estudios universitarios muy especializados, que pueden requerir muchas horas de prácticas y estudio, en cualquier período educativo de un niño/adolescente se pueden compaginar estudios y deporte.
Por otro lado los fines de semana no deben ser vistos como tiempo libre sin ninguna tarea, son los días que más tiempo disponible tenemos y cuando menos lo aprovechamos.
El deporte bien utilizado, aparte de ser un instrumento fundamental para un desarrollo correcto, también es una ayuda para que los niños vayan siendo conscientes desde pequeños de la importancia de organizar su tiempo de forma equilibrada. Si se hace desde pequeños, estas conductas se acaban interiorizando y lo que en un principio hay que recordar cada 5 minutos con el tiempo servirá para que en el futuro, cuando las actividades académicas sean más exigentes se disponga de unos hábitos de estudio-tiempo libre-deporte adecuados.
Entonces, desde mi punto de vista como padre y como entrenador, ¿qué ganamos castigando a nuestro hijo sin entrenar o jugar? ¿tendrá más tiempo para estudiar? Posiblemente sí, pero ¿qué uso hará de ese tiempo? Los expertos dicen que hay un límite, que cada 45 minutos se debe dar un descanso, ¿qué tal entrenando a media tarde en lo que les gusta y les motiva? Si tu hijo está muy comprometido con el grupo, con su deporte, con darlo todo entrenando…
¿Qué mensaje les transmitimos a los niños si le quitamos, por ejemplo, el partido? ¿se han esforzado? ¿han cumplido con su compromiso? ¿creéis que deberían obtener su premio y apoyarlos el sábado en la competición? El día tiene suficientes horas para que dé tiempo a todo, sólo hace falta un plan para que organicen su tiempo, para que aprendan a hacerlo. Dejemos que desarrollen su talento, que experimenten para encontrarlo. No digo que vivan del deporte y menos del nuestro, aunque ¿quién sabe si algunos se ganarán la vida con esto el día de mañana…? ya sea jugando, entrenando, arbitrando etc. Lo que sí creo es que esta forma de aprendizaje les puede aportar otras muchas cosas en su vida.
Pensad que cuando castigáis a vuestro hijo, castigáis a todo el grupo, al entrenador y a los padres que no lo hacen. Porque todos somos una gran familia con la que nos comprometemos al inicio de la temporada y si un miembro de ella falla, todos lo sufrimos.
